Tarea Final


ANIMACIÓN A LA LECTURA
La lectura es el proceso a través del cual se descodifica un texto escrito. Así lo dice Fons (2006), quien asegura que “leer es el proceso mediante el cual se interpreta un texto escrito”. Pero leer también es un proceso que implica mucho más: libertad, conocimiento, imaginación fantasía y nuevos aprendizajes entre otros. Esto mismo refleja Daniela (2017), una niña de 7 años, quien dice que “La vida no es sólo estar pegado a una maquinita y a internet, es vivir al límite y no me refiero a saltar los muros del cole, me refiero a leer porque si lees, no hace falta escaparse porque ya te has escapado a través de los libros”.

La adquisición del hábito lector es uno de los principales objetivos de la Educación Primaria y es que cuando los niños leen, también ponen en práctica otros procesos. Según Cuetos (1990) cuando leemos activamos los procesos perceptivos, léxicos, sintácticos y semánticos. Es necesario extraer la información, reconocer y acceder al significado de las palabras, identificar las partes de la oración y extraer el significado de lo que leemos. Leer es comprender un texto y extraer su significado.

Leer, es un proceso que se adquiere de forma progresiva desde que se es pequeño y, como futuros docentes, debemos promover el gusto por la lectura en nuestros alumnos. Según Tonnuci (2018) “leer es uno de los mayores regalos que unos padres pueden hacer a sus hijos” y que, desde dónde estamos nosotros como maestros, podemos hacer a nuestros alumnos. Debemos promover la lectura en nuestros alumnos y el gusto por ésta, logrando que disfruten del acto de leer y que sea un acto placentero. Esto es lo que se conoce como animación a la lectura, en la que el momento de leer es todo lo contrario a una actividad pesada para los alumnos.
Hay alumnos a los que no les gusta leer porque no es algo que disfruten y es aquí donde el cambio necesita tener lugar. Actualmente, muchos niños asocian la lectura con algo aburrido de lo que luego tendrán que realizar una actividad (como se puede apreciar en la viñeta superior). Sin embargo, la lectura abarca un mundo muy variado y amplio lleno de posibilidades y es tarea del maestro dar espacio a cada alumno dentro de ese mundo. Otra de las tareas del docente en este ámbito es conseguir que adquieran las habilidades lectoras básicas: comprensión (si no se comprende no es lectura), fluidez (expresar el texto), velocidad (adecuada) y exactitud.

A la hora de tener que leer un libro “obligatorio”, lo ideal para que no se convierta en un momento negativo es que el docente hable sobre el libro con los alumnos: antes, durante y después de haber leído el libro. Presentar el libro, creando especulaciones sobre lo que puede tratar, hablando con el autor (si es posible) o comentando qué se ve; durante la lectura, compartiendo impresiones, reflexionando o recordado lo que va sucediendo; y al final, planteando finales alternativos, por ejemplo. Esto hará que los alumnos estén motivados y disfruten de la lectura, entendiendo lo que leen y para qué lo están haciendo. Y es que reflexionar y entender lo que se está leyendo es fundamental.

El proyecto OCDE/PISA (2006) define la lectura como “la capacidad no solo de comprender un texto sino de reflexionar sobre el mismo a partir del razonamiento personal y las experiencias propias”.  Es muy importante que haya momentos de lectura libre, lectura guida y lectura con y sin un objetivo concreto. Pero leer también implica reflexionar sobre lo que se ha leído, aprender cosas nuevas, tratando de entender el texto y establecer conexiones entre el mundo al que transporta la obra y el mundo del alumno. Además, la lectura y educación literaria aporta sensaciones lúdicas (emociones, creatividad, fantasía…), fomenta el progreso del desarrollo cognitivo (análisis, pensamiento crítico, reflexión), favorece la incorporación de valores culturales y sociales (empatía, sensibilidad…), potencia la adquisición de competencias lingüísticas, favorece el desarrollo psicoemocional y aporta conocimientos y datos.

Para promover el hábito lector entre nuestros alumnos una buena idea es crear una biblioteca de aula entre todos: no solo que el profesor lleve libros, sino que lo hagan los alumnos. De esta forma habrá libros para todos los gustos y colores que estarán al alcance de los niños fomentando su autonomía. Al igual que es importante que los docentes estén actualizados en todos los ámbitos, también es importante que lo estén los libros o cuentos que formen parte de la biblioteca del aula. Otro aspecto importante, es que el momento de lectura sea un momento que los niños disfruten en un ambiente relajado, cómodo y cercano para ellos, por lo que es recomendable que haya cojines, sillas o cualquier elemento que propongan los alumnos. La biblioteca de aula debe ser atractiva y personalizada.

Si tuviera que diseñar un programa de animación lectora, lo primero que tendría en cuenta es que los textos literarios han de ser relevantes, previsibles y motivadores. En segundo lugar, plantearía diferentes metodologías para fomentar la animación lectora como son el bookcrossing, los círculos lectores o los padrinos de lectura. Todas estas estrategias son motivadoras y atraen a los alumnos, potenciando así sus ganas y su interés por la lectura. Además, trataría de promover espacios dedicados a la lectura alternativos a el aula dentro del propio centro, en los que los niños pudieran ir rotando por grupos para que, entre otras cosas, prueben otros lugares y de forma inconsciente se den cuenta de que la lectura no es algo limitado que se deba realizar en un espacio determinado, sino que es una actividad libre que se puede realizar en cualquier lugar.  También, considero que sería interesante que los alumnos vivan la experiencia de un cuentacuentos, teatros de sobras, una conversación con el autor de alguna obra u otros recursos similares. Por último, me centraría en implicar a la familia dentro del programa de animación lectora tanto dentro del centro (invitándoles a venir a leer con los alumnos de forma organizada) como fuera de éste (fomentando la lectura en casa, leyendo con sus hijos/para sus hijos…). Bajo mi punto de vista, la relación familia-escuela es esencial y son dos factores que es fundamental que trabajen mano a mano en todo el proceso de enseñanza-aprendizaje de los alumnos.

Por todo ello, considero que la lectura es fundamental y en especial en este caso la animación a la lectura. Como futuras maestras creo que es muy importante fomentar el gusto por la lectura en nuestros alumnos, promoviendo que ésta sea siempre un momento de encuentro, disfrute y placer. De la misma forma, el docente debe estar actualizado y mantener la biblioteca de aula de la misma manera y también debe tener en cuenta que la animación a la lectura se puede realizar de muchas formas, no se reduce a un libro de texto sino que se puede realizar a través de otros recursos como los cuentos colectivos, los libros viajeros, “el mundo al revés” (elegir una historia, cambiarla y contarla al revés), “érase una vez yo” o un sinfín de estrategias más. Un docente que anima a sus alumnos a leer es un docente que va a dotar a sus alumnos de una de las herramientas más poderosas que existen.
            Como he dicho anteriormente, leer implica una gran cantidad de cosas y de la misma forma lo hace la animación a la lectura. A nivel personal, creo que a lo largo de la asignatura tanto las actividades de clase, como la metodología o las dinámicas de grupo están relacionadas con todo ello. A través de la metodología empleada y las diferentes actividades que hemos realizado, hemos desarrollado nuestras habilidades lectoras básicas, disfrutando de un ambiente relajado y cercano.

Además, existen diferentes formas de promover el gusto por la lectura y creo que la forma de trabajo en esta asignatura ha contribuido de alguna forma a animarnos a leer. La situación ha sido diferente desde que empezamos la asignatura hasta llegar al punto en el que nos encontramos debido a la crisis sanitaria. Sin embargo, la metodología que llevábamos a cabo se ha amoldado perfectamente a la nueva situación. A lo largo de esta tarea, he defendido la importancia de la reflexión y de que los gustos e intereses de los alumnos se vean reflejados y creo que esto ha estado presente en la asignatura. Antes de que nos viésemos envueltos en la crisis sanitaria, los debates en clase invitaban a la participación, dado que eran temas que hemos propuesto nosotros o eran de nuestro interés. Con la nueva situación,  el único cambio fue que esos debates pasamos a realizarlos tanto de forma escrita a través de la plataforma como en las diferentes videollamadas. Me ha resultado muy interesante debatir de forma escrita, ya que el hecho de que los temas fueran propuestos por nosotros o que giraran alrededor de temas que son interesantes para nosotros ha hecho que nos impliquemos en mayor medida. En especial, me ha parecido muy interesante y buena opción que se pudiera intervenir en las videollamadas tanto de forma oral como escrita a través de los comentarios, ya que eso ha permitido que cada uno se adaptase al medio que fuese más cómodo para él.

En definitiva, me gustaría darte las gracias tanto por la metodología utilizada como por cómo has dirigido y orientado las clases. Creo que la forma en la que hemos desarrollado la asignatura tiene que ver con la animación a la lectura, ya que nos has invitado a participar y crear nuestra propia “biblioteca de debates” (“biblioteca de aula”), nos has tenido en cuenta en todo momento y estos mismos debates nos han ayudado y enseñado a reflexionar, intercambiar opiniones y establecer conexiones de la misma forma que un docente promueve la animación a la lectura entre sus alumnos.

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