DEBATE CON CLASE
¿Qué es un debate? Un debate es una discusión o conversación en la que todos los participantes exponen su punto de vista desde el respeto y la escucha al otro.
Tema
Si tuviera que realizar un debate en mi aula, el tema serían las redes sociales. Actualmente, la tecnología “domina” todo nuestro alrededor incluso hasta el punto de evadirnos de la realidad que está levantando la vista de una pantalla. Dentro del uso de la tecnología, gran parte de la sociedad se rige por el uso de las redes sociales y es por ello que un buen uso de las mismas es clave para una buena educación. Las redes sociales son una gran herramienta, pero el desconocimiento de su uso puede acarrear más inconvenientes y cosas negativas de las que se pueden llegar a pensar.
Curso
Este debate se realizaría en 6º de Primaria, ya que es a esta edad a la que los alumnos se preocupan en gran medida por su aspecto y el efecto que éste tiene en sus redes sociales. Muchos de ellos tienen ya móviles con Whatsapp, Instagram o alguna red social parecida y es por ello, que a través de este debate los alumnos ampliarán sus conocimientos incluso llegando a poder cambiar su perspectiva de las mismas o su uso el día de mañana.
Tendría lugar dentro del horario escolar en la hora de lengua, ya que el uso de las redes sociales también es una forma de comunicación. Al mismo tiempo, se trabajará la competencia digital, la competencia lingüística y la competencia social y cívica entre otras.
Desarrollo
A la hora de debatir, la clase se dividirá en dos equipos que estarán a favor y en contra del uso de las redes sociales. El moderador del debate en un principio sería el profesor, que proporcionará a cada equipo un objeto que será el que dará paso al portavoz de cada equipo. Además, existirá un decálogo de normas que se deberán cumplir y que será constituido entre todo el grupo de alumnos. Algunas de las normas, serán: respetar a los compañeros y sus opiniones; hablar por turnos (solo podrá hablar la persona que tenga el objeto), no interrumpir, participar activamente, no se aplaude, no se silba y no se grita, se deben utilizar argumentos con fundamento (sin repetir).
En clase
Si en nuestra clase tenemos un alumno que evita pronunciarse y otro que no para de interrumpir y no comportarse adecuadamente, una buena opción es otorgarles diferentes papeles.
- Al alumno que no quiere hablar podemos asignarle el papel de moderador, de forma que participe de una forma sutil, pero formando parte del debate. Por otro lado, el alumno que no para de interrumpir sería ideal que fuese el encargado de, por ejemplo, controlar el tiempo que cada uno tiene para intervenir (en torno a 60 segundos).
- Otra forma de organizar y motivar el debate sería por puntos, diciendo previamente a los alumnos que el objetivo es llegar a 28 puntos por lo menos (tantos como alumnos). Esto se basaría en otorgar a cada elemento unos puntos determinados teniendo en cuenta que las acciones positivas suman, pero las negativas restan puntos. Por ejemplo: cada buena intervención, buena argumentación y exposición, cuenta dos puntos; pero cada falta de respeto o interrupción resta tres puntos. De esta forma, unos alumnos motivarán a otros para conseguir la mayor puntuación posible; el alumno que no para de interrumpir tratará de no hacerlo y sus compañeros le ayudarán a conseguirlo. Con el alumno que no quiere hablar, lo que podemos hacer es que su participación cuente más puntos para su equipo y decirle que tiene que intervenir por lo menos una vez al igual que sus compañeros y que será el encargado de realizar la conclusión. Los alumnos pensarán que el número de puntos mencionado (28) es por equipo, pero al acabar la clase se darán cuenta de que es dicha puntuación era el mínimo como clase conjunta y que lo han superado con creces. Esto les enseñará que trabajando en equipo, respetando a los demás y siendo un solo equipo, se pueden conseguir grandes cosas.
¿Y ahora?
- Una de las cosas que se podrían realizar, sería que existiese una caja con preguntas sobre el tema. Estas preguntas, pueden ser enunciadas por el profesor o se puede implicar a las familias y que cada alumno tenga que traer de casa una pregunta que tenga y meter todas en una caja. Se trata de disponer una batería de preguntas previamente preparadas que puedan servir de comodín. Algunas de las preguntas que se podrían realizar son: a qué edad se deben tener redes sociales, cómo hacían antes las personas cuando no existían redes sociales o cuánto tiempo como máximo se le deben dedicar.
- Otra opción de actividad que se puede hacer es intercambiar los papeles. De esta forma, los alumnos aprenderían a defender más de una opinión y a ver las cosas desde diferentes puntos de vista. Esto ayudaría al alumno que trata de imponer su opinión por encima de todo, ya que este ejercicio le serviría para ver que existe más de un punto de vista y que no hay que imponer nada a nadie porque todas las opiniones son válidas y hay que respetarlas.
Evaluación
La evaluación se realizaría a partir de una rúbrica. La realizaría el profesor y en ella, algunos de los ítems a evaluar podrían ser: si se han respetado las reglas, si se ha respetado de los compañeros, si se ha empleado correctamente el lenguaje verbal y no verbal, si ha existido un correcto trabajo en equipo o si los argumentos eran coherentes y fundamentados. De cara a los alumnos, se podría repartir un cuestionario a cada alumno e irlo realizando en clase de forma grupal (leyendo el ítem en alto y respondiendo individualmente). Dicho cuestionario, serviría para que cada alumno se autoevaluase puntuando cada ítem en una escala del 1-5. Al final de este cuestionario, los alumnos encontrarían una pregunta destinada a la evaluación de sus compañeros, como por ejemplo, quién creen ellos que es el que mejor lo ha hecho y por qué y otra pregunta en la que los alumnos digan en qué creen que se puede mejorar de cara al próximo debate (tanto personalmente ellos, como el conjunto de la clase)
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